escupámosle en el rostro al reloj del mundo
cometamos el incesto, arrímense a la locura
que a poco se nos pasa el tiempo,
el imbécil este no se reserva nada y yo
como una lacra en uno de sus mil pies
me desvisto y me levanto cuando el maldito lo cumple.
Y reservo, la putavida me la reservo entera
y me reservo de faltarle el respeto
y detenerlo por esa única vez.
"demos un gesto a los espíritus que han tomado su vida por frente,
lo único que en realidad nos pertenece,
la han desprendido del tiempo,
para agarrarla en sus manos y volverla libertad."
jueves, junio 04, 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario